Adelgazar
Resumen
De todos los niños muy delgados, demasiado delgados, por no decir esqueléticos, que veo a la salida del colegio o que vienen a compartir las tardes con mi hijo en nuestra pileta de lona, noto que las madres tienden más bien a la obesidad. Los padres, por su parte, ya están instalados en esa condición. Cuando veo una familia así, pienso: no se alimentan bien. Otras veces, en un supermercado de precios populares que hay en mi barrio y que tiene un bowling en el piso de arriba, observo familias con niños y madres obesos. Hay niños de tres o cuatro años comiendo panchos, muy excedidos de peso. Mi hijo también come panchos y hamburguesas a veces.
No es gordo, pero tampoco es de esos niños demasiado flacos de los que hay varios en su clase y de los que mi tia piensa que son asi de delgados porque las madres no se ocupan de que terminen la comida que les ponen en el plato.